#CuentoInteractivo: El chilenito de la Joao Goulart

¿Qué sucederá con el protagonista? decídelo tú.

Por Nicolás Soto

ROSARIO

Capitulo I: 43 años de atraso en una carta argentina

Siempre me pareció interesante la historia de mi tío Fernando. Socialista en los 60’ y 70’, vivió todas las etapas de dicha ideología; inicio, auge y su prohibición después del Golpe de Estado de 1973. Resistió en Chile por dos años y después se fue a Argentina; no a modo de exilio, sino por una oferta de trabajo con un sueldo que permitiría ayudar a su madre Carmen, quien enviudó justo una semana antes de dicho viaje de su hijo.

Su estadía en dicho país fue corta: a finales de diciembre de 1975 Fernando Flores es encontrado sin vida en las alcantarillas de Córdoba. La causa del fallecimiento se estimó como accidente laboral, pues su cadáver fue encontrado cerca del edificio en construcción, donde él ejercía su labor de dibujante arquitectónico.

Nunca se realizó una investigación de proporciones por temas de recursos financieros El único trámite que se procesó fue la repatriados de sus restos en 1995. De allí en adelante, únicamente sus amigos más cercanos a él y personas con quien trabajó fueron contándole a mi madre quien realmente fue Fernando Flores Sandoval.

Si bien mi difunta abuela y mi madre sabían a grandes rasgos que el tercer hermano tenía una ideología política de izquierda, nunca pensaron que Fernando fuera uno de los entes activos  del cuadrante sur: en las ollas comunes era el que más participaba en las distintas labores, como cocinero, anfitrión, organizador, entre otros cargos. Como también de sorprendente fue el hecho de que por medio de una carta mi abuela se enterara que su hijo visitó, junto con otros compañeros socialistas, a Miguel Enríquez, fundador del MIR.

No obstante, después de su ‘funeral’ en tierras nacionales, los rumores y secretos sobre Fernando acabaron… hasta hace unas semanas.

Después de 23 años, una carta con emisor desconocido es arrojada por debajo de la puerta. En ella daba detalles muy específicos de cómo era mi tío: como vestía, sus gustos musicales y los lugares a los que habitualmente iba. Pero lo que más destacó fue la última oración de dicha carta. ‘Venite a la Argentina si querés saber la verdad, porque lo de tu tío no fue un accidente; al pibe lo mataron’.

La carta estaba firmada por un tal Esteban. Nunca mi mamá o alguna tía me mencionó que Fernando tuviera un amigo con ese nombre. Dentro de lo pobre pero interesante historia que tiene mi tío, después de casi 40 años de su muerte, un argentino me viniera a comunicar que fue un homicidio y no una accidente laboral la razón por la que él murió.

Ante esta extraña situación, no sé qué decisión tomar. ¿Viajo a Rosario para saber qué le pasó realmente a Fernando? ¿O me quedo en Chile, averiguando quien realmente es Esteban, o por lo menos, saber más datos que aún desconozca sobre mi tío?

***

¿Qué sucederá?

Vota en los comentarios por una de los opciones que se dan en el último párrafo, y de esta forma decide cómo seguirá la historia.

1.¿Viajo a Rosario para saber qué le pasó realmente a Fernando?

2. ¿O me quedo en Chile, averiguando quien realmente es Esteban, o por lo menos, saber más datos que aún desconozca sobre mi tío?

 

 

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