El mundo de Alessandra

El montaje de “La iguana de Alessandra” permite comprender el mundo interior de los personajes, a través de una experiencia estimulante en lo sensorial.

Por Vale Capilla
La Iguana1
Foto: Maglio Pérez

“Después de todo, no he estado soñando…a no ser que fuésemos todos parte del mismo sueño”.  (Alicia a través del espejo)

El otoño se apodera  de Santiago. Me olvido de la hora de la obra. Termino corriendo como loca por la calle Morandé entre las hojas amarillentas. Logro entrar justo a tiempo y me recibe la entrada del Teatro Nacional Chileno con sus mamparas orientales de color rojizo.  Al inicio de la obra la encantadora Paulina Urrutia en escena junto con Pablo Schwarz, en una situación romántica y melosa. A partir de ahí, comienza el juego hilarante de la comedia.

La obra dramática bajo la dirección de Ramón Griffero muestra el viaje delirante de Alessandra a través de su iguana Jazmín, junto al resto de los personajes. Sin duda, la atractiva personalidad de Alessandra combinada con la intrépida escenografía permite a cualquier espectador zambullirse en un torbellino de imágenes, música y movimiento.

En general, la filósofa Alessandra es presa de una imaginación desbordante manifestando una visión enajenada de la realidad. Tal como lo señala la obra, el mundo es nuestro y aquella consigna se evidencia con el colorido deambular de Alessandra y los personajes en distintos escenarios, como los canales de Venecia,  Las Meninas de Diego Velásquez en España, la guerra islámica en Siria, la república popular de Mao Tse-Tung, entre otros.

Cabe destacar que a nivel escénico,  el lenguaje dramático se vuelve protagonista en un sentido sensorial y emotivo para el espectador. En este caso,  la visualidad de la puesta en escena es el gran triunfador de la obra dramática. Tal como se ha mostrado durante el trabajo del director nacional, el atractivo del teatro es el espacio multidimensional que se puede desplegar frente al público. Aquel interés de Griffero se ha concretado  en el concepto la dramaturgia del espacio.

Finalmente, la propuesta cómica del director del Teatro Nacional Chileno resulta estimulante y audaz a los sentidos de cualquier espectador. Sumado a eso el talento innato de Paulina Urrutia y el desempeño correcto del resto de los actores termina en una puesta en escena divertida y graciosa. Lo más destacable de la obra La iguana de Alessandra es la capacidad de representar las ensoñaciones de un personaje fascinante en una visualidad espesamente jocosa que coquetea de manera  inocente con el espectador.

Ficha técnica

Dirección y dramaturgia: Ramón Griffero.

Elenco: Paulina Urrutia, Pablo Schwarz, Omar Morán, April Gregory, Taira Court, Felipe
Zepeda, Alejandra Oviedo, Juan Pablo Peragallo, Italo Spotorno y Gonzalo Beltrán.
Asistente de dirección: Ricardo Balic

Música: Alejandro Miranda

Coreografías: Gonzalo Beltrán

Escenografía y vestuario: Daniela Vargas

Iluminación: Guillermo Ganga

 

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