Teatro

El imperio decadente del Rey Lear

El montaje, que se presenta en el teatro Finis Terrae, evidencia una propuesta actual de la figura histórica del Lear, representado una autoridad que ya ha perdido sus facultades para mandar y gobernar un imperio.


Una obra clásica del teatro isabelino es el Rey Lear del autor William Shakespeare, cuya trama reside en la autoridad y poderío del protagonista dentro del territorio inglés. Es una figura destacada dentro de la historia, pues es un conquistador incesante que dejó huellas en las letras de habla inglesa.

Actualmente, y hasta el 2 de junio, se está presentando una versión contemporánea de la obra mencionada llamada Lear, el rey y su doble, dirigida por Jesús Urqueta Cazaudehore. Esta obra es una producción realizada por la Corporación Cultural Municipal de Quilicura y se estrenó el pasado viernes 17 de mayo en el marco del IX ciclo Teatro Hoy. En su estreno, la obra contó con la presencia de Marco Antonio de la Parra, director artístico del Teatro Finis Terrae, donde se está montando la obra.

Bajo la dramaturgia de Flavia Radrigán, el montaje propone un diálogo violento entre el Rey Lear y su bufón. En el transcurso de la historia, ambos personajes van manifestando cambios en sus actitudes, lo que vuelve más intenso la dinámica entre ellos.

En primer lugar, uno de los elementos interesantes de la propuesta es que el lenguaje dramático entre los personajes establece una patente relación de poder, donde ambos alternan roles a medida que avanza la historia. Por una parte, Francisco Reyes, quien encarna al rey, manifiesta una creciente caída, debido a su vejez y estado mental. Y en muchas ocasiones, trata de ejercer su autoridad sobre el bufón sin mayores resultados, incluso termina siendo denostado y humillado por él. Por otro lado, Daniel Antivilo cumple con el rol del bufón a medias, ya que aprovecha cada oportunidad para enrostrar ciertas verdades a su rey y objetar su poder.

En ese sentido, ambos personajes vulneran la categoría de personajes tipos, mostrando dimensiones más profundas en el diálogo. Debido a ello, los personajes son dinámicos y complejos, instaurando una sintonía enmarcada en el mundo al revés.

En segundo lugar, la declinación del imperio del rey se manifiesta en varios elementos del montaje teatral. Principalmente, la ambientación minimalista y el juego de luces y sombras, ayuda y beneficia entender el fracasado protagonista. Sumado a eso, la música y los recursos sonoros propician una situación atmosférica grisácea e insípida, tal como el trono del rey. Por otro lado, el escaso vestuario de los personajes promueve una escasez y pobreza, como vestigios de un imperio en descenso.

Por último, la composición del personaje de Pancho Reyes respecto al lenguaje corporal es altamente bien logrado para comprender la bajeza de su personaje desde el punto de vista moral. Es un personaje en ruinas y tal como dice, la cita inicial, es un hombre desesperado que intenta ser algo que no es: un rey poderoso y respetado por sus súbditos. Y lamentablemente, se convierte en lo que contrario, es decir, en un hombre patético y solitario, que intenta renunciar a su decadencia.

En conclusión, Lear, el rey y su doble, evidencia una propuesta actual de la figura histórica del Lear, representado una autoridad que ya ha perdido sus facultades para mandar y gobernar un imperio. Dicha representación deja de manifiesto, la fragilidad del poder y la fuerza de la decrepitud.

3 comments on “El imperio decadente del Rey Lear

  1. Marcia

    El texto me lleva a imaginar una parte del desenlace de la obra… No dejare de ir a verla.

  2. Buenísima crítica, como siempre me deja con ganas de ir a ver la obra.

  3. Excelente información respecto a la obra, gracias.

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