Hey Jude/Revolution: historias de un single

El single que cumple 50 años reunió dos composiciones muy diferentes. La optimista canción de McCartney contrastaba con la furia eléctrica de Lennon. Eran días con sesiones de grabación tensas y primeras fisuras dentro de The Beatles.

Por Felipe Retamal Navarro y Pablo Retamal Navarro

BEATLES 68'

Medio siglo cumple el single Hey Jude/Revolution, dos temas clásicos dentro del canon de The Beatles, que se grabaron durante las sesiones del White Album, cuando las relaciones al interior de la banda comenzaban a trizarse. Pese a ello, resultó un sencillo exitoso que dejó muchas historias.

Cara A: Hey Jude

La canción fue compuesta por Paul McCartney tras la separación del matrimonio de John Lennon y Cynthia Powell, como una forma de consolar al pequeño Julian, el hijo de la pareja.

Pensé que era excesivo considerarlos personas non gratas y sacarlos de mi vida”, aseguró Paul en el libro The Beatles: The Biography, del periodista Bob Spitz. Esto porque Cynthia Powell había formado parte del círculo cercano de la banda desde sus primeros tiempos. Había conocido a Lennon como compañero en la Escuela de arte de Liverpool, a fines de la década de 1950.

Pensé en ir a Weybridge en calidad de amigo para tratar de animarlos, y ver cómo estaban (Cynthia y Julian). Se tardaba una hora en coche aproximadamente. Siempre apagaba la radio y me ponía a pensar canciones, por si acaso. Empecé a cantar ‘Hey Jools, don’t make it bad, take a sad song and make it better’. Era una canción optimista, un mensaje de esperanza para Julian”, cuenta su autor en el volumen The Beatles Anthology.

El título original para el tema fue Hey Jools, y en el mismo texto recién nombrado, se especifica que Paul lo cambió definitivamente a Hey Jude debido a que era el nombre de uno de los personajes de Oklahoma, una serie televisiva que le gustaba.

El track fue grabado en los estudios Trident y no en Abbey Road, el clásico lugar de trabajo de los oriundos de Liverpool. Ocurre que para esos entonces, los Beatles habían empezado a registrar esporádicamente en otros lugares, para cambiar de ambiente. Trident era el punto donde Paul y George Harrison estaban produciendo paralelamente a otros artistas para Apple. Los estudios Olympic también estaban siendo visitados de manera ocasional por la banda.

Por esos días, la tienda Apple que había abierto el cuarteto estaba a punto de cerrar, debido a que nunca se involucraron realmente en su administración. Paul aprovechó la ocasión para hacer publicidad y entonces escribió “Hey Jude” en el escaparate de vidrio del local. Sin embargo, un vecino del sector, judío practicante, reclamó por el hecho, pues a su juicio era un recordatorio de los rayados “Jude” que las SS nazis hacían en las tiendas de propietarios judíos con el fin de discriminarlos. McCartney debió disculparse y echar pie atrás en su iniciativa.

Cara B: Revolution

La versión del single fue la tercera canción con ese nombre. La primera, conocida como Revolution 1, se grabó entre el 30 de mayo y el 4 de junio. Por esos días, John llevó al estudio a su nueva novia, la japonesa Yoko Ono, a quien sentó junto a él en la sala de grabación, lo que generó incomodidad en el resto de la banda. “Nadie se había entrometido hasta ese punto en las sesiones de los Beatles, y las gélidas miradas de Paul, George y Ringo indicaban que no les gustaba en lo más mínimo”, relata el ingeniero de grabación Geoff Emerick, en el texto El sonido de los Beatles.

Esa versión, más lenta y blusera, fue propuesta por Lennon como single, pero se encontró con el rechazo de sus compañeros de banda. “Quería ponerlo como single, lo tenía todo preparado, pero dijeron que no era lo suficientemente bueno”, contó el músico a la revista Rolling Stone en 1970. Esta finalmente se incluyó en el White Album.

Ofuscado, el beatle encontró una solución. Volverían a registrar el tema esta vez a un tempo más acelerado y con sonido de guitarras distorsionadas hasta el extremo. No estaba dispuesto a ceder en su empeño. Por ello pidió a Emerick la máxima saturación posible para las guitarras. El ingeniero relata cómo lo consiguió. “Como ninguna sobrecarga del preamplificador del micro le parecía demasiado buena, decidí sobrecargar dos de ellos empalmados uno al otro”, cuenta.

La rabia de Lennon no era tan solo por sacar su canción como single. Entre el 3 y el 15 de junio estuvieron ensayando y grabando sin cesar el tema de Paul, Ob-la-di Ob-la-da, que el compositor de Help! detestaba. La situación había crispado el ambiente, más con la actitud autoritaria de McCartney hacia sus compañeros, indicándoles como debían tocar.

Por esos días, la histórica dupla de compositores estaba haciendo agua. John había encontrado en Yoko Ono una compañera sentimental y artística, quien le introdujo en sonidos de la música concreta y técnicas artísticas. Ese fue el origen de Revolution #9, un collage sonoro en que se mezclaron fragmentos de música, risas, voces, entre otros. Se usaron algunos trucos de estudios como paneos o reproducciones al revés. Según cuenta Emerick, al momento de secuenciar el White Album, hubo una dura pelea entre Lennon y McCartney pues este se oponía a la inclusión de la extraña creación en el disco.

Ese año 68′ fue particularmente tenso. Entre las noticias estuvieron las manifestaciones estudiantiles en Francia, los asesinatos de Martin Luther King y Robert Kennedy, la masacre de Tlatelolco en México, la “Primavera de Praga”, las protestas contra la guerra de Vietnam, entre otros. Por ello, la letra de Revolution fue una reflexión de Lennon al momento que se vivía.

Quería hablar sobre la revolución. Me parecía que ya iba siendo hora de hablar sobre ello y que además debíamos romper el silencio respecto a la guerra de Vietnam”, relata en la misma entrevista citada anteriormente.

Los videos

El 4 de septiembre se filmaron sendos videos promocionales para Hey Jude y Revolution en los estudios Twickenham -donde al año siguiente se filmó parte de la película Let it be-,  a cargo de Michael Lindsay-Hogg, quien ya había realizado los clips de Paperback Writer y Rain.

Para la canción de McCartney se armó una orquesta de 36 músicos y se sumó a un contingente de extras traídos para la ocasión. Se hicieron tres tomas, y la que se ve en el video es la mezcla de las numero 1 y 3. El clip se presentó cuatro días después en el programa Frost on Saturday, del periodista David Frost, quien fue al estudio Twickenham a grabar una presentación para simular que los Beatles realmente actuaban en su programa. Como humorada, los de Liverpool también interpretaron la música de presentación del show, que había sido compuesta por George Martin, el histórico productor de los fab four.

En el caso del tema de Lennon, este le pidió a Lindsay-Hogg que le hiciera un close-up cuando cantara la línea “but if you go carrying pictures of chairman Mao”. Aunque tocaron sobre un backing track, la voz de John y los coros de Paul y George se grabaron en vivo, por ello es McCartney quien hace el grito inicial, a diferencia del disco, donde lo hace su mismo compositor. El video se presentó en el Top Of The Pops de la BBC el jueves 19 de septiembre.

Cuando el single salió a la venta trepó de inmediato al número 1 y permaneció allí durante nueve semanas en USA y solo dos en UK antes de ser destronada por Those were the days, una balada pop interpretada por la cantante Mary Hopkin, quien había sido fichada en Apple, el sello que impulsaron los fab four.

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Portada de la edición japonesa del single

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